Christopher Rouse y lo laborioso del montaje

1

El encargado de tomar la palabra en este nuevo Dichos del Editor es el responsable de darle sentido a esa cámara con parkinson que vemos en la excelente saga Bourne, Christopher Rouse.

La conversación en esta ocasión versa sobre la experiencia de Rouse trabajando en las películas United 93 y Green Zone, además de la siempre necesaria discusión sobre lo efímero de la cultura de consumo occidental y la naturaleza humana.

bf88da6449ecb91e4234bacf4475a02c

Paul (Greengrass) filmó United 93 de una forma que yo nunca había visto. Las cámaras siempre estaban en marcha, de manera que la cámara B se recargaba mientras la cámara A filmaba. Es una técnica ingeniosa; Paul no dejaba de rodar, y los actores estaban agotados, lo que finalmente les confirió un aire muy real en las escenas. Paul filmaba a menudo ocho líneas de diálogo improvisado y solapado; yo tenía que esconder un equipo de ayudantes para que marcaran cada línea de diálogo para que luego las pudiéramos poner en su sitio. Y como fue como montar un documental, se trató de un proceso muy, muy laborioso. También estaba el contenido emocional del material. Siempre me implico emocionalmente en las obras que estoy montando; en 2001 monté una miniserie, Anne Frank: The Whole Story, y me quedé muy afectado. Uno de los últimos fragmentos en los que trabajé en United 93 fue la escena en la que los pasajeros llaman a casa por teléfono. Recuerdo que eran las dos o tres de la madrugada y tuve que detenerme porque comencé a llorar. Y ésa no fue la primera vez.

Paul se documentó muchísimo para hacer United 93. No quería provocar polémica; quería ofrecer un documento que fuera como una instantánea realista de ese día. Para conseguir su objetivo, en el set creó un ambiente en el que las personas pudieran ser ellas mismas. Fue algo increíble; sólo hubo un par de momentos en los que pude notar que los actores estaban actuando en lugar de ser ellos mismos, y esto es un gran testimonio de la habilidad de Paul para dar verosimilitud a las situaciones.

Una de las yuxtaposiciones más interesante de United 93 ocurre cuando uno de los secuestradores entra en el lavabo del avión para empezar a montar la bomba, y esto se mezcla con planos de los pasajeros comiendo. Es un contraste de acontecimientos increíble: por un lado, ves a personas en una acción completamente cotidiana, y, por otro, ves a un hombre preparándose para cambiar el rumbo de nuestro mundo. Cuando cortamos del secuestrador a un pasajero tomando su última comida, empezamos a entender que ésos fueron nuestros últimos momentos de normalidad, antes que nuestras vidas dieran un vuelco.

Estuve en el proyecto de Green Zone (2010) durante dos años, de principio a fin. Fue una película muy difícil para todo el mundo. Tanto el estudio como los productores tenían las mejores intenciones, pero nos afectó mucho la huelga de guionistas, y debido a ello tuvimos que modificar muchas cosas durante la producción. De las cuatro películas que he hecho con Paul, diría que Green Zone fue la más complicada de terminar, pero estoy muy orgulloso del resultado. Creo que, al final, el filme salió fortalecido.

Había varias secuencias complicadas, como el momento en que los estadounidenses atacan el refugio iraquí donde está retenido el personaje de Roy Miller (Matt Damon). Teníamos varias líneas argumentales que había que seguir claramente y de forma simultánea. La captura y el interrogatorio de Miller, dos grupos de las fuerzas especiales que convergen en la casa, los insurgentes iraquíes preparándose para la batalla, los personajes de la CIA y del departamento de Defensa tratando de entender lo que ocurre, y el intérprete de Miller intentando salvarlo. Otra secuencia difícil es cuando el equipo de Miller invade una casa donde se encuentran los generales iraquíes. Acabé por cambiar de manera significativa la puesta en escena de aquella secuencia, en la que originalmente Miller y su equipo llegaban y veían cómo se marchaba la mayoría de los generales. Le dije a Paul: «No acabo de entender a qué esperan. Si están ahí, ¿por qué no entran en acción?». Así que mezclé la marcha de los generales con Miller conduciendo hacia la casa, que no sólo tenía más sentido, sino que era más dramático, porque la escena tenía «un reloj».

Paul es un investigador nato. Quiere examinar la condición humana, en lo colectivo y personal, así que en Green Zone estaba bien preparado para abordar las cuestiones temáticas de la historia –cómo la política crea nuestra identidad nacional, cómo los individuos lidian con el bien y el mal en momentos de ambigüedad moral, etcétera. Su estilo permite que el público se implique en estas cuestiones de forma más visceral y evocativa que en películas más sobrias.

Hay gente a la que no le gusta nuestro estilo, y es totalmente comprensible. Por mi parte, crecí con directores americanos clásico –por ejemplo, Welles, Ford, Hawks, Wilder, Capra y Sturges– y soy fanático de David Lean. Y aunque puedo montar una película de forma muy agresiva, me gustan los filmes lánguidos y deliberados; puedo ir a ver una película de Antonioni e imbuirme de lleno en ella. Al igual que otras muchas otras personas, lamento que la cultura de consumo occidental sea tan efímera, y que sólo absorbamos información en pequeñas cantidades. Pero algunos individuos consideran que justamente eso es lo malo de las películas de Bourne; que su estilo contribuye a que el público reduzca su capacidad de mantener la atención. Creo que no es una conclusión acertada. Podemos hablar de influencias estilísticas que eran igual de agresivas hace 50 años; el ejemplo más fácil es  bout de souffle. Creo que factores como la forma en la que se publicita la información tienen mucha más relación con la naturaleza volátil de nuestra cultura que montar una película con ritmo rápido.

Al final, si te gusta nuestro estilo, fantástico. Si no, cada uno a lo suyo. Desde el principio, el cine nos ha hablado con muchos estilos distintos. Yo disfruto con todos ellos.

Voy a compartir esto!Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0Share on Tumblr0Print this pageEmail this to someone

Escribió este post

Personaje translumínico, hiperbóreo y superfluo. Pasa su tiempo entre el aprendizaje, la enseñanza y la lectura, literaria y Audiovisual. Experto haciendo panqueques.

1 comentario

  1. It is terrible. I like the stuff you have shared. As far as logos are concerned, i think they should be more colrabolative and express the theme or the working of a company. And also it should include some character, either the starting one or the specific brand name character in it.

Leave A Reply