3 Programas donde el dinero es el rey, el ganador se lo lleva todo.

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Cuando se trata de dinero todos somos de la misma religión. Ahí todos podemos entendernos y somos capaces de olvidar las diferencias que puedan existir, pero quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero y ahí ya comienza el debate. Es como lo que dice Fernando Gallardo en Historias de futbol, “¡Voh no tenís idea de lo que es un millón de dólares! ¡Por un millón de dólares vendo el poto, que me lo rompan, me lo zurzo y me sobra plata“, y sabemos que hay muchos a quienes no les tiembla la mano al momento de firmar en pos de recibir el anhelado dinero sin importar que tengan que hacer.

Todo esto viene en relación a cierto tipo de programas de televisión que han ido prosperando cada vez más en la televisión norteamericana, en las que el consumo, las compras y el ahorro son la tónica del día y aquí nos detendremos a comentar algunos de estos.

Money

Storage Wars/Quién da más.

Comienzo con este programa porque fue el primero que vi. Históricamente he sido pobre y el acceso a televisión por cable/satelital me estuvo vetado hasta la aparición de esos famosos decodificadores, pero eso es otra historia.

En el país del norte hay lugares en los que se pueden arrendar bodegas de distinto tamaño para almacenar lo que uno quiera, esas revistas porno que no quieres que tus hijos vean o maquinaria para poder viajar en el tiempo. Cuando pasan unos meses sin pagar el arriendo de dichas bodegas, estas son subastadas al mejor postor. Eso es lo que mueve a Storage Wars. Aquí un grupo variopinto de personajes van recorriendo Estados Unidos en busca de estas bodegas abandonadas para luego poder vender las mercancías obtenidas y vaya que pueden encontrar sorpresas en esos almacenes.

El programa funciona de manera perfecta. Los personajes que componen la serie lo ameno y además como su duración es breve, 30 minutos, no lo hacen pesado de ver. El programa se divide en dos partes, la primera son las subastas y luego vienen la revisión de las cosas de las habían dentro del almacén y ver si recuperan su inversión.

El peligro de este programa es que nos crea la sensación de que la oportunidad de conseguir algo que nos puede cambiar la vida, que puede hacer valer nuestra inversión y hasta quintuplicarla esta ahí, al alcance de todos. Pero no es así, seguimos perpetuando el ideal capitalista en el que ya nos movemos, donde el dinero es el rey y señor y todos sabemos, o deberíamos saber, que no es tan así, porque sino cosas como este pequeño sitio de difusión audiovisual no existiría y abría cerrado sus puertas hace rato.

Cazadores de Tesoros

Este programa, emitido por History Channel, somos testigos de los viajes que Mike Wolfe y Frank Fritz hacen a través del país del norte por lugares remotos, esos pueblos olvidados de la mano de dios donde personajes viven tranquilamente sus vidas ajenas a las urbes llenas de luces y ruido con las que solemos asociar a gringolandia. Estos viajes tienes como finalidad encontrar a diferentes personas que tienen algo en común, acumulan cosas, montones de cosas y poder comprar algunas de ellas.

Aquí ocurren dos fenómenos interesantes, el primero es que sorprende en ver como muchas personas acumulan y acumulan objetos, como un grito desesperado por llenar algún vacío en sus vidas, en muchos casos son adultos mayores que han enviudado. Ahí es donde ponen algo de atención los realizadores del programa, porque aparte del afán de recolectar de los presentadores, podemos entender qué es lo que lleva a estos acumuladores a tal extremo. Esto es algo que en Storage Wars no se ve ni se busca, nunca sabemos quién fue el dueño de la bodega subastada, por lo que pese a que no es a lo que apunta Cazadores de Tesoros, podemos empatizar con los posibles vendedores.

Cuponmanía

La guinda de esta entrada. Cuponmanía es quizás el programa más llamativo de los mencionados pero el que encuentro más triste. La premisa del programa es simple. Compradores usan cupones para hacer que sus compras lleguen a ser lo más próximas a cero.

Los cupones son maravillosos, de verdad, sería genial poder hacer movidas como las que los protagonistas de cada historia, dos por capítulo hacen. En ocasiones han mostrado como se han realizado compras que superan los mil dólares (500 mil pesos chilenos aprox.) y sólo pagan miseros 10 dólares. Pero…

Muchos de los casos expuestos en el programa, por no decir todos ya que quizás alguien aparezca y me diga que generalizar es malo, son bastante preocupantes. Las personas son adictas a los cupones, obsesas que vuelven este tema el centro de sus vidas, porque a través de este medio han podido salir adelante frente a algún problema. Nos muestran como esta obsesión es recompensada por un ahorro impresionante pero que a su vez genera una forma de fetichismo por los objetos que obtienen. No es de extrañar que muchos tengan sus casas llenas de productos de limpieza, comida, aseo personal llegando algunos a tener una suerte de pequeños supermercados en sus casas. Claro, contándolo así parece una gran idea, pero cuando las personas dicen que se sentirían una mala madre si no hicieran este tipo de compras, ya hay que empezar a preocuparse.

Existen más programas que tocan la misma tecla pero en honor al tiempo y a la extensión de esta entrada lo dejamos hasta aquí. Esperamos sus opiniones sobre estos tres programas mencionados y sobre los demás en los comentarios.

Saludos.-

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Escribió este post

Personaje translumínico, hiperbóreo y superfluo. Pasa su tiempo entre el aprendizaje, la enseñanza y la lectura, literaria y Audiovisual. Experto haciendo panqueques.

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