La animación en 3D, desde su exitosa aparición mediática gracias al estreno de la primera Toy Story, ha buscado conseguir un hiperrealismo en los cuerpos y texturas con las que trabaja. En las antipodas de esta busqueda se encuentra el trabajo de David O’Reilly, quien no se va con pequeñeces ni tapujos a la hora de contar una historia.

Es habitual en Editando el publicar diversos trabajos de animación, eso solo por mencionar algunos. A titulo personal suelo sentirme mal en ocasiones debido a que con demasiada frecuencia estos trabajos son extranjeros. Gente con talento, obviamente, pero siempre quedo con esa extraña sensación de que en algún lugar de esta larga y estrecha franja de tierra se fraguan cortometrajes de animación y que por diversos motivos no los conocemos.
Hoy les hablaré de uno de estos.
En ocasiones, aunque la vida parece ser miel sobre hojuelas, tenemos algo que nos detiene, que nos aflige, que hace que al final, no podamos disfrutar como queremos.
Algo de esto es lo que trae Shave It, el cortometraje animado destacado de esta semana en Editando, su sitio audiovisual regalón.
Vivimos en una sociedad donde la palabra bullying no alcanza a describir el sufrimiento que experimentan los que lo viven. Día a día el hostigamiento y abuso se vuelve más violento y exacerbado y ni siquiera queda relegado a las aulas de clases como antaño, sino que se perpetua en burlas y difamación a través de las redes sociales, que como arma de doble filo, pueden ayudar y destruir al mismo tiempo.
Shane Koyczan es un poeta canadiense que quiso no sólo contar su experiencia como víctima del bullying sino que además buscó la forma invitar a la reflexión de cómo afecta esto al individuo y no halló mejor forma que a través de un proyecto colaborativo de animación.
En Rocky V, en uno de los flashback más memorable para este humilde redactor, Mickey, férreo entrenador del semental italiano, le dice a su pupilo que la naturaleza es más sabia de lo que la gente cree. Eso nos muestra el trabajo que les traemos hoy en los Jueves de Animación, una historia en clave surrealista que demuestra cuan adaptable es la naturaleza.
Desde la última entrega de los premios Oscar se viene dando a través de Internet una masiva protesta por el poco reconocimiento que se entrega a los artistas de efectos visuales en las películas. Muchas de ellas se llevan la preciada estatuilla pero claro está, ¿Qué sería de varios directores o grandes casas productoras, sin el inmenso trabajo que hacen tras las sombras esforzados artistas visuales y animadores digitales? Luego del salto, te invitamos a revisar el primer agradecimiento formal a este abnegado trabajo, realizado como no, por un actor de animación 3D.
¿Alguna vez se han preguntado cómo se realiza una producción musical? Con este cortometraje que mezcla técnicas de animación e imágenes de acción real somos testigos de la cadena de producción de un disco, desde su grabación en el estudio, pasando por la distribución y finalmente disfrutada por todos aquellos que quieren escuchar.
Contado así parece bastante vulgar y sin ninguna gracia, pero lo cierto es que tras mis palabras se esconde una belleza digna de ser vista por todos. Así que véanlo, no se arrepentirán.
Una película animada que llegó a las salas, con la promesa de ser la delicia de chicos y grandes con alma de chicos, y que no he visto y tampoco creo que vea, a lo menos en el cine, pero que de todos modos es interesante ver cómo alguien con suficiente tiempo libre se da al ejercicio de tomar un minuto de animación y recrearlo, pero esta vez con actores de carne y hueso. El resultado, por supuesto lo pueden ver luego del salto!
Hace eónes, cuando todavía era un novato en esto de escribir en Editando, compartí un trabajo cautivador realizado por Cristóbal Vila, un animador 3D español que en ese momento estrenaba Nature by Numbers, un cortometraje en el que mostraba como muchas de esas propiedades y desarrollos matemáticos también pueden hallarse en la naturaleza. Si no lo ha visto, dese un gustito.
Ahora Vila presenta un nuevo cortometraje donde la Luz es la protagonista. ¿No me creen? Pues esperen a verlo.
La vida está hecha en base a las decisiones. Desde decidir si nos levantamos de la cama por las mañanas, hasta que camino elegir para ir a nuestros trabajos. Todo son decisiones. Algunas son triviales. Otras cambiarán el destino de nuestras vidas.