100 ideas que cambiaron el cine: “El Cinematógrafo” Nacen las imágenes vivas!

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cinematographe-lumiere.jpgEste aparato híbrido, que era cámara, positivadora y proyector, tiene un lugar único en la historia cinematográfica, pues posibilitó el hito del nacimiento del cine: la presentación de Louis y Auguste Lumière de 10 películas a una audiencia de pago en el Grand Café de París el 28 de diciembre de 1895.

A los editando boys nos gusta la historia, los orígenes de nuestra profesión, y siempre buscamos compartirlos con ustedes.

Luego del salto, una nueva entrega de este material de colección, las tres primeras películas rodadas por los hermanos Lumière, como parte de las 100 ideas que cambiaron la historia del cine para siempre.

La era de las películas para proyectar ha comenzado

Aunque a este primer espectáculo sólo acudieron 35 espectadores, que pagaron 1 franco cada uno, muy pronto los Lumière vendieron 7.000 entradas a la semana. Las películas se pusieron de moda y su gran éxito marcó el final de la era de los inventores, que había visto a científicos, profesionales del espectáculo y técnicos independientes como Muybridge, Marey, Janssen, Le Prince, LeRoy, Friese-Greene, Acres y los hermanos Skladanowsky atribuirse el mérito de grabar el movimiento.

Lo cierto es que fueron la cámara kinematográfica y el kinetoscopio de Thomas Edison los que dieron pie a la carrera en pos de la proyección de la imagen.

Salida de la Fábrica Lumière, rodada con el prototipo de cinematógrafo, fue la primera pieza filmada específicamente para su proyección. Se estrenó un pase en privado el 22 de marzo de 1895. Emulando el estilo de composición de la fotografía contemporánea, Luis Lumière sentó las bases de las filmaciones de hechos cotidianos que continuarían realizándose hasta principios de la década de 1910.

lumiereposter1895large.jpgDe hecho, la ligereza de la cámara la hacía apropiada para filmar en exteriores. Su uso en Llegada de un tren no sólo sacó partido del poder cinético de la locomotora que se aproximaba, sino que además permitió una utilización innovadora del espacio fuera de campo con las figuras que entran en cuadro desde atrás de la cámara.

Lumière también produjo la primera comedia, “El Regador Regado, en la que un chico riega a un jardinero con su propia manguera.

Sin embargo, muchas de las piezas tempranas de los Lumière, como Repas de Bébé [1895], eran esencialmente películas caseras que se enviaron por todo el mundo con la idea de refinar las técnicas de filmación. La primera exhibición fílmica en prácticamente cada país se produjo con un cinematógrafo; operadores de cámara tales como Alexandre Promio atraían a los curiosos filmando lugares emblemáticos de cada país, que luego se comercializaban en Europa como documentales de viajes.

El cinematógrafo tomó prestado su mecanismo del Kinematógrafo, el cual adoptó el nombre de una fallida cámara secuencial, patentada por Léon-Guillaume Bouly. Fue perfeccionado por los hermanos Lumière y el ingeniero Jules Carpentier, y estableció las bases para la filmación y la proyección de imágenes en movimiento, que seguirían siendo en gran medida las mismas durante varias décadas.

Se operaba a 16 fotogramas por segundo, lo que continuó siendo la norma hasta que el sonido obligó a cambiar a 24 fotogramas por segundo. Marcas populares como Pathé Professional [1905], Debrie Parvo [1908], Bell & Howel Studio [1912], Arriflex [1937] o Éclair Cameflex [1948] se apropiaron de su mecanismo de giro, que enviaba de forma intermitente una tira de negativo desde un carrete de alimentación hacia una lente y una apertura, donde se mantenía el tiempo suficiente como para que un obturador se abriera y admitiera la luz concentrada por la lente, y que partía del objeto que se pretendía fijar en la superficie del celuloide por medio de la emulsión química.

Louis Lumière abandonó la producción en 1900 y consagró todas sus energías a los procesos del color, estereoscópicos y de la gran pantalla. Dejó escapar una oportunidad de oro al no aceptar la oferta de 10.000 francos por un cinematógrafo que le hizo uno de los asistentes aquella noche de 1895: el espectador, el mago Georges Méliès, se convertiría en el primer artista narrativo cinematográfico en alcanzar el éxito comercial.

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La próxima semana: La Proyección! 🙂

Saludos!

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Escribió este post

Comunicador Audiovisual. Docente algunas veces por semana. Donante de órganos y fundador de esta humilde comunidad. Las cosas personales las publico en www.bassofia.com

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